Prosa / Querido Martin
Querido
Martín,
Son muchos días sin saber nada de ti y
te extraño, no sé porque, tan sólo sé que tu no estas aquí y no hago otra
cosa que llorar, estar triste y sentirme mal. La verdad es que no sé si es por
culpa de tu ausencia, porque hasta ahora nunca me había sentido de
este modo; ni mucho menos había pensado tanto en ti como estos últimos meses.
Hace dos semanas que termine el curso y aún
no me han dicho si paso. Estoy
preocupada por eso; también hace dos semanas fue mi cumpleaños supongo que ya
ni te acordarás (si es que te lo aprendiste nunca), tenía la esperanza de que
te
acordaras, bueno tu y todas las personas con las que he perdido el contacto este
año,
pero mira no pudo ser. La gente tiene las cabezas llenas de cosas que hacer y
supongo que se olvidaron. No los culpo. Yo también me olvido de muchas cosas.
No me preguntes porque te estoy
escribiendo, lo necesito. Hablar con alguien, decirle como me siento, que la
verdad es que muy sola a pesar de que siempre estoy rodeada de gente. La gente
que de verdad me importa o me ha importado alguna vez no están o me han
decepcionado al desaparecer cuando más falta me hacían y tampoco les culpo, sé
que yo muchas veces soy insoportable y borde, pero en el interior no soy tan
fuerte, me derrumbo con facilidad al no expresar mis emociones en alto y siempre
termino haciéndolo pagar a un buen amigo o llorando.... Tengo ganas de
desaparecer, de irme como hiciste tu (ya sé que lo tuyo fue un accidente)
olvidarme de todo y de todos y empezar de nuevo en un sitio nuevo, en un
sitio donde no exista el interés, la hipocresía y la falsedad que la verdad es
lo único que encuentro últimamente a mi alrededor. Los amigos han cambiado, no
son igual que cuando tu te fuiste, la gente en pocos meses a cambiado; ahora que
estamos apunto de entrar en la universidad parece que se hayan olvidado de
nuestra infancia, de nuestras cosas infantiles, las conversaciones, las
fiestas.... no sé, supongo que soy yo la extraña de todos ellos, no puedo
aferrarme al pasado o mucho menos vivir en él, tengo que asumir que ya soy
mayor y que a partir de hoy tengo que empezar a ser un poco más consecuente de
mis actos. No confiar en la gente y hacer las cosas para mi. Se ha terminado la
época de vivir para los otros, para los amigos, para los padres, hermanos...
Hoy comienza la lucha cara cara con la vida real y estoy muy asustada.
Estos últimos meses lo he sentido y
estas dos ultimas semanas he comprendido que no lo puedo alargar más, así que,
o me enfrento a mi futuro de una vez por todas o me voy, me voy para nunca
volver como hiciste tu, te envidio.......
Te echo de menos y espero que alguna vez
volvamos a encontrarnos sea donde sea, espero que te acuerdes de mí. Yo nunca
te olvidaré. Nunca olvidaré esos días, esas tardes en la escuela, esas noches
en los bancos y sobretodo nunca olvidaré tu amistad que me hizo sentir que era
algo importante, aunque sólo fuero una triste y pobre niña inocente.
A mi amor perdido..

Tornar amunt
Opina sobre aquest text